jueves, 30 de mayo de 2019

Contextualización cultural y geográfica de Colombia


Colombia es un país latinoamericano ubicado en un lugar privilegiado del globo terráqueo, sus costas son bañadas por los océanos atlántico hacia el norte y pacifico hacia el occidente. La cordillera de los Andes, que atraviesa el territorio de sur a norte, tiene una ramificación propia en esta región que aloja a sus ciudades principales, también, sus llanuras orientales son amplias sabanas que limitan con la maravillosa selva amazónica. Una de sus principales riquezas es el agua que abunda en ríos, quebradas, lagunas, glaciares y páramos, sin embargo, la riqueza de Colombia radica en la variedad de culturas y de sus gentes.

Desde el año 2003, en Colombia, se ha generado un interés especial por incentivar las prácticas tradicionales y artísticas. Es así como el Ministerio de Cultura, por medio de su Plan Nacional Música para la Convivencia, fomenta las prácticas culturales referentes a la música reconociendo en ellas formas propias de conocimiento, creación y expresión. Como medida estratégica se establecieron 11 ejes musicales a través de todo el territorio colombiano que constituyen una clasificación aproximada desde las músicas, los formatos y la influencia territorial de las mismas, que no pretende ser excluyente ni exhaustiva, por el contrario, facilitan su estudio y la implementación de propuestas formativas.

Iniciamos el viaje musical por el primero de estos ejes en un barrido de norte a sur. Es el eje musical de Músicas Isleñas, ubicado geográficamente en el departamento de San Andrés y Providencia. Sus ritmos más representativos son el Calipso, el Shotis, el Socca, el Foxtrot entre otros. Su formato instrumental posee curiosos instrumentos propios de las islas como la quijada de burro o artesanales contrabajos de una cuerda fabricados a partir de palos de escoba y tinajas metálicas. Temas ejemplares de este eje son: Banana – The Rebels o Shella – Magical Beat.

El segundo de los ejes, continuando por el viaje musical colombiano es el eje musical conocido como Músicas de acordeón y cuerdas, ubicado geográficamente en los departamentos de Guajira, Cesar y Magdalena. Sus ritmos más representativos son el Paseo, el Vallenato, el son y el Merengue. Su formato instrumental se ha transformado con el pasar de los años, sin embargo, el acordeón y la guitarra hacen parte central del grupo organológico al lado de los instrumentos de percusión y las voces. Obras representativas de esta zona son Honda Herida, interpretada por Bovea y sus vallenatos, Pedazo de Acordeón de Alejo Duran y Lucerito Espiritual, interpretada por Diomedez Díaz, entre otras.

Continuando con el barrido geográfico, el eje musical que abordaremos es el conocido como Músicas de pitos y tambores, ubicado geográficamente en los departamentos de Atlántico, Bolívar, Sucre y Córdoba. Sus interpretaciones se hacen con instrumentos como las gaitas cortas y largas, la flauta de millo, conjuntos de cantantes y agrupaciones para desfiles. Los ritmos más representativos son el Porro, La Cumbia, La Puya, El Fandango, entre otros. Se sugiere la audición de obras tales como: Así tocan los indios – Los Gaiteros de San Jacinto, Tolú – Lucho Bermúdez y su orquesta, La Clavada – Pedro Ramaya Beltran y Soy Pelayero – Banda 19 de Marzo de Laguneta Cordoba

Al remontarse a la serranía del Baudó y el río Atrato desde sus límites al sur con el departamento d Valle, el rico y biodiverso departamento del Chocó, zona geográfica que alberga a la Chirimía chocoana y divide la música de la región pacífico en dos partes. La que ahora nos ocupa se ubica al norte del rio San Juan y sus músicas poseen características organológicas propias de las bandas de marcha que han acompañado a los pueblos mestizos en su paso por las tierras americanas a través de la historia. Son relevantes los clarinetes, los bombos y redoblantes, el bombardino y la tuba, instrumentos que viajaron desde la antigua Europa para nutrir a las músicas del mundo. Obras que conforman este repertorio: La Jota Chocoana – Choco Sonoro, La Arrechera, La Vamo a tumbá – Saboreo.

Por otra parte, al ubicarse en la región sur del pacífico colombiano, específicamente en las costas de los departamentos de Valle del Cauca, Cauca y Nariño se encuentra que el formato instrumental característico se conforma por tambores y marimbas que animan su vida con sonoridades propias de sus contextos. También, existen excepcionales grupos conformados por violines y flautas que aportan unas sonoridades ancestrales muy antiguas procedentes de África y de las selvas propias de estas regiones. Son ejemplos de estas músicas: Kilele o El Pango, interpretados por Hugo Candelario y Gualajo.

En el sur occidente colombiano, se encuentran enmarañadas montañas volcánicas herederas de la cordillera de Los Andes. En esta región son usuales las bandas de flautas o Chirimias que interpretan, al son de una variedad de instrumentos de percusión, distintos aires andinos como el bambuco, el sanjuanito, el tinku, el vals, entre otros. De la cordillera de acervo mestizo se hereda también una variedad muy rica de instrumentos tales como el charango, bombos legüeros, zampoñas, quenas y todo tipo de zicuris. Son los departamentos implícitos en esta zona Nariño, Cauca, Putumayo.

Otra de las zonas de estudio de la música colombiana es la región andina del centro de Colombia, enfocado en el sur de esta región. Los Andes, majestuosos picos que unen culturas, a estas alturas, se dividen en tres ramas. Por ahora, nos ocuparemos de las cordilleras central y oriental de Colombia. En estos lugares se desarrolla el bambuco, el Rajaleña y el Sanjuanero al son de tiples y guitarras, runchos y esterillas. Los departamentos ubicados entre estas montañas y el valle del Magdalena, son Huila y Tolima.

Continuando con la región andina del centro de Colombia, enfocándonos en el oriente de esta región. Se escucha la música típica de los departamentos ubicados entre las montañas andinas de Boyacá, Cundinamarca y Santander. Región abundante en minerales que, al ser explotados inconscientemente, asolan la tierra y acortan la vida humana en nuestro planeta. El formato instrumental de esta música tiene como protagonista al instrumento colombiano más representativo de la música andina autóctona, de origen mestizo, procedente del acervo español, nos referimos al tiple. En esta región las melodías principales son interpretadas por el tiple requinto y la música tradicional es denominada Carranga.

Prosiguiendo con la región andina del centro de Colombia, enfocándonos en el occidente de esta zona, se aprecia la música típica del trío de cuerdas característico de Colombia, conformado por el tiple, la bandola y la guitarra, con algunas excepciones en donde se incluyen la flauta, el contrabajo, el clarinete y el cuatro de las llanuras. Los departamentos ubicados en esta zona, que se adueñan de estos formatos son Cundinamarca, Antioquia, Valle del Cauca y el eje cafetero, es decir, Caldas, Risaralda y Quindío. En estos departamentos se levantan las ciudades más representativas de Colombia: Bogotá, Cali y Medellín que alojan, además de la más corrupta y típica clase política, a los habitantes y representantes de cada región colombiana que funden sus culturas alrededor de sus sonoridades más representativas, nutriendo ricamente al bambuco y al pasillo.

Otro de los ejes musicales es la región de las llanuras orientales ubicadas en los departamentos de Vichada, Arauca, Meta, Casanare y oriente de Cundinamarca y Boyacá. En esta zona se interpreta el joropo, ritmo que hermana musicalmente las culturas colombiana y venezolana, puesto que su nacimiento se remonta al origen compartido de las naciones que formaban la Gran Colombia.  En esta zona el conjunto tradicional con que se interpretan el joropo y otros ritmos está constituido generalmente por instrumentos de cuerda acompañados de percusión: el arpa, la bandola, el violín, la flauta y la voz humana como instrumentos melódicos, el cuatro como acompañamiento armónico, el bajo eléctrico, el guitarron o el contrabajo, que anteriormente era aportado por el sonido del taconeo de las parejas bailadoras, y el elemento percutido aportado por los capachos o maracas. Cabe mencionar que en la zona este tipo de músicas es conocido como ‘sones de parranda’ y no es el único interpretado y cultivado por sus habitantes, pues existen en ella músicas con referentes distintos como las interpretadas por grupos indígenas de la región y otras interpretadas por la población mestiza, como por ejemplo los ‘cantos de ganado’ y los ‘tonos de velorio’. Se da el nombre de joropo a la música llanera en general, sin embargo, son dos los géneros que se compendian en el nombre, estos son el golpe y el pasaje. También es conocida como joropo la danza de pareja con la cual se acompaña a estos géneros. Los movimientos armónicos de estas músicas giran en torno al I-IV-V7 tanto en tono menor como en tono mayor. El acento de estos movimientos realizados por el cuatro determina si el ritmo es por corrío o por derecho.

Finalmente, abordamos la región de las zonas selváticas de los departamentos de Putumayo, Amazonas, Caqueta, Vaupez y Guainia. Las culturas que habitan estás selvas tienen un arraigo antiquísimo en sus tradiciones y algunas aún no han tenido su primer encuentro con el mundo tecnificado moderno. Para estos habitantes no existen fronteras más allá de la misma selva, que les proporciona su cosmovisión, su hogar, su medicina y, en general, todo su conocimiento. Se aprecia de las culturas Huitoto, Kofan, Siona y  kichuas sus voces, sus tambores y algunos instrumentos cordofonos y aerofónos. 

A continuación un enlace que contiene 11 capítulos del programa Las Músicas del Mundo con Viento en Popa Ensamble en donde se alojan selecciones musicales de las regiones anteriormente tratadas.



jueves, 9 de mayo de 2019


Fundamentación Teórica General

Cuando un artista vislumbra y trae al mundo sus creaciones, generalmente lo hace por la necesidad intrínseca de expresarse; los procesos creativos sumergen al artista en una realidad aislada, en la cual sus productos cobran tal nivel de importancia, que hacen que otros aspectos tales como la organización, la implementación, la proyección, la comunicación y la visibilidad de lo que crea no sean tenidos en cuenta. A esto se suma que, en ocasiones, a veces Deliberadamente, el artista ignora la comunidad receptora de su arte. Si bien es cierto que la espontaneidad de las expresiones artísticas, en muchos casos, dificulta la posibilidad de planear y organizar los proyectos artísticos previamente a su montaje, cuando se sigue ese tipo de proceso asistemático, contrario a la cultura organizacional, no se prevén herramientas para llegar a gestionar, posicionar y proponer a partir del arte. No obstante la dificultad para planear en el campo artístico, la necesidad de interacción con el público hace que todo artista sea, en cierta medida, su propio Gestor Cultural, en otras palabras, todas las personas involucradas con procesos creativos, son responsables de hacer que sus productos sean visibles y tengan la capacidad de intercambio.

Objetivo General

Desarrollar en el estudiante competencias investigativas, conceptuales y prácticas para la identificación de problemas culturales del entorno. A partir de ello, incursionar en la formulación de proyectos que ofrezcan soluciones a partir de la gestión cultural.

Objetivos Específicos

·         Conocer conceptos históricos de la Gestión Cultural.
·         Construir un kit de herramientas para la gestión con los ejercicios desarrollados en clase.
·         Conocer la importancia del Patrimonio Cultural.
·         Realizar ejercicios prácticos en el ámbito de la gestión cultural.
·         Estimular la investigación y el cuestionamiento en torno al arte utilizando los recursos suministrados en el programa.
·         Promover el trabajo en equipo
·         Desarrollar un proyecto en conjunto.


Metodología

La principal herramienta pedagógica serán las clases grupales programadas en dos sesiones semanales, en ellas se hará una exposición detallada de los contenidos del curso y se abordará el
desarrollo de conceptos que conlleven a una comprensión del ámbito del Art Managment.

El estudiante ampliará sus conocimientos sobre los temas abordados por medio de la investigación grupal e individual consolidando los conceptos abordados en el curso. Mediante esta actividad se busca ampliar el repertorio abordado en clase con aportes de los distintos referentes personales de los estudiantes, enriqueciendo la información, la diversidad, la sensibilidad y el pensamiento crítico.

Contenido

Conceptos de la Gestión Cultural

Los elementos configurativos de la cultura organizativa.
El Manager
El Arte como un producto, servicio u objeto de intercambio.

Teoría y Práctica

Portafolio de Servicios.
El arte y su impacto cultural.
Análisis geográfico, político, económico y social de los contextos.
Las redes sociales y medios de comunicación.


Ejercicios prácticos de la gestión

Comunity Manager y manejo de redes.
Aplicación de convocatorias.

Evaluaciones

La evaluación del curso se realizará en tres componentes, el primero de ellos consiste en el seguimiento riguroso del proceso llevado en clases en el cual puede haber espacio para la coevaluación y la auto evaluación, este componente representa el treinta y cinco por ciento de la evaluación final. El segundo componente que se evaluará estará conformado por ejercicios teórico-prácticos del programa, este ítem representa el segundo treinta y cinco por ciento de la evaluación final. El componente final para evaluarse, correspondiente al treinta por ciento restante, será la participación de los estudiantes en foros, charlas y exposiciones planteados a través del curso

NUMERO
%
COMPONENTES
Clases grupales
35%
Seguimiento 100%
Ejercicios teórico - Prácticos
35%
Seguimiento 100%
Participación en foros, charlas y exposiciones.
30%
Seguimiento: 100%

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René Gabriel Gómez Coral
08/04/2019